Te mira con esos ojos brillantes que nunca antes habías tenido la suerte de observar, con ese dolor tan profundo, con ese miedo a que alguien se entere de la verdad, y con un abrazo que te dice, ayúdame, confío en ti.
Querer ayudar a esa persona que está sufriendo por amor, pero no saber cómo hacerlo...
Olvidarse, en este caso, le es imposible, porque cómo olvidar a una persona con la cual hablas las veinticuatro horas del día y a la cual extrañas cada vez que no está, ¡¿cómo?! Y ser incapaz de declararte a esa persona por miedo a que algo cambie entre ellos...
Sólo te queda una opción, esperar, el tiempo lo dirá todo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario