Hoy, ha sido mi segundo día de clase, duro y aburrido, porque cómo puedo pensar en positivo cuando veo que es demasiado nivel el que piden y que por primera vez en la vida no tengo mucha confianza en mi misma para poder sacar mis notas de antes...
Además, ya ha comenzado lo que pensaba, ha empezando mi separación con dos grandes amigos, aunque ellos ayer me demostraron que realmente les importaba cuando decidieron venir a mi casa andando sólo para verme y decirme que eso nunca pasaría, pero dio la casualidad de que no estaba.
Pero no todo son cosas malas, ya que hace unos días tuve la oportunidad de pasar unos maravillosos e inolvidables momentos junto a mis murcianicas preciosas, las adoro. Y ¿sabéis qué? Dentro de un par de semanicas es mi cumple y me dieron un pequeño detalle adelantado que provocó que unas lágrimas recorrieran mi cara.
jueves, 20 de septiembre de 2012
viernes, 14 de septiembre de 2012
Feliz :)
Querido viernes 14:
Antes de nada, gracias por haber llegado ya, llevo esperando ansiosa varios días tu aparición. ¿Qué puedo decirte? Pues que gracias a ti, hoy tendré la gran suerte de poder reencontrarme con unas personas muy especiales para mí y además de pasar unos días con todos ellos antes de volver a la cutre rutina que nos espera.
A parte de eso, hoy es un día tan representativo para mí... descubriré que realmente no me gustas, que sólo estaba confundida y que sólo quiero tu maravillosa amistad.
Tengo tantas cosas que decirte,que contarte, pero hoy no puedo, me espera un largo día que empezare en apenas unos minutos, con esta frase: si todos los días tuviera los dulces pensamientos que he tenido hoy al amanecer, nunca estaría de mal humor.
Posdata: espero que hoy también sea tu día.
Posdata: espero que hoy también sea tu día.
jueves, 13 de septiembre de 2012
Ansiosa por volver a verte...
Miles de kilómetros nos separan ahora, pero eso no importa si sé que estás allí, que puedo contar contigo para lo que sea y que, sobretodo, estás deseando verme tanto como yo a ti.
Han pasado ya dos meses desde la última vez que te vi y aunque sólo queden dos días para poder abrazarte, contarte mis cosas y eso, te echo de menos, echo de menos a la persona que me alegra el día con sólo verla, a aquella que me anima a hacer locuras en mi vida, y a una de las únicas amigas que me gustaría tenerla, pero para toda la vida:)
Espero ansiosa esa llamada que me diga que ya has llegado, que ya estás aquí, pero, sobretodo, pensar que pasaremos tres días juntas y nadie nos podrá separar, ni siquiera, la cruel distancia.
jueves, 6 de septiembre de 2012
Aún espero por ti
Hoy es un día en el que te recuerdo como si fuera ayer la última vez que te vi, esos ojos, esa bondad, esa alegría, ese cariño que me brindabas cada vez que me veías, ...
Se han pasado ya nueve años desde que me abandonaste en este mundo, pero nuestros inolvidables momentos, siguen ahí, intocables hasta el fin de mis días, como cuando nos inventamos nuestro famoso y secreto juego de los números que nadie jamás ha sabido nuestra táctica o como cuando a tu hijo, mi papi, lo tuvieron que ingresar seis meses por leucemia y tú nos cuidabas, ... son muchos nuestros recuerdos, pero del que más me acuerdo con diferencia es de la noche antes de tu muerte con esa promesa, ese beso y ese último abrazo que nunca olvidaré igual que a ti, recuerdo que aún tienes que cumplir la promesa que me hiciste, todavía sigo esperando esas maravillosas vueltas a tu lado, y siempre lo haré.
Decir que te echo de menos es una tontería, porque más bien ese conjunto de palabras, en este caso, se queda corto con lo que te añoro.

Se han pasado ya nueve años desde que me abandonaste en este mundo, pero nuestros inolvidables momentos, siguen ahí, intocables hasta el fin de mis días, como cuando nos inventamos nuestro famoso y secreto juego de los números que nadie jamás ha sabido nuestra táctica o como cuando a tu hijo, mi papi, lo tuvieron que ingresar seis meses por leucemia y tú nos cuidabas, ... son muchos nuestros recuerdos, pero del que más me acuerdo con diferencia es de la noche antes de tu muerte con esa promesa, ese beso y ese último abrazo que nunca olvidaré igual que a ti, recuerdo que aún tienes que cumplir la promesa que me hiciste, todavía sigo esperando esas maravillosas vueltas a tu lado, y siempre lo haré.
Decir que te echo de menos es una tontería, porque más bien ese conjunto de palabras, en este caso, se queda corto con lo que te añoro.

No te vayas aún...
¿Verano?, ¿qué es realmente el verano? ¿Una estación más del año? ¿Un tiempo para relajarse y disfrutar con tus amigos? ¿Una oportunidad para conocer gente y enamorarse? ¿Ir a menudo a fiestas y que tus padres te dejen hacer lo que quieras? ¿Estudiar para recuperar las asignaturas pendientes? ¿Ponerte morena? ... ¿Qué significa el verano para ti?
En mi opinión, nada, pero a la vez, todo. Ya que no tiene ningún concepto claro que todo el mundo pueda decir, es ese.
Simplemente, porque para algunos puede ser solamente diversión, nuevos amores, dejar de estudiar, viajar, conocer gente, ... Y otros no opinan otra cosa que no sea aburrirse, recuperar asignaturas, sacarse el carnet del coche, trabajar, alejarse de sus amigos y de su familia, ...
Alguno que otro se verá extrañado con esta entrada, porque a lo mejor no le encuentra sentido y eso, y para aquellas personas les diré sólo una cosa, voy a utilizar este texto con un motivo muy especial para mí, aunque os confieso algo, me cuesta mucho expresar esto que siento ahora mismo. Y por eso empezaré explicando que ha significado este verano, verano 2012, para mí.
En junio mientras que todo el mundo estaba contento porque quedaban ya pocas clases, a mi no me gustaba tanto la idea, porque había un chico que me gustaba, y el verano significaba dejar de verlo. Unos días después, lo inevitable sucedió, él se fue para su casa y yo para la mía. Los primeros días solía visitar su perfil.... no sé... unas quinientas veces al día, y a la vez que pasaba el tiempo, también mi ilusión por él. Y ahora mismo, os digo que ya no me interesa, pero nada de nada.
Julio, mi querido julio, sin duda mi mejor mes, ya que el destino me puso en mi camino a dos maravillosos chicos que hoy en día los podría considerar como mi grandes amigos, ya que los tengo para todo.
A partir de ese primera vez de quedar juntos en el típico parque del pueblo, quedamos todos los días, nos lo contamos todo, me ayudan con mis problemas, me dan seguridad, ... En resumen, me encanta estar con ellos. Pero todo en esta vida no puede ser, mientras que me acercaba a ellos, me alejaba un poco de mis amigos y amigas de toda la vida, menos mal que me di cuenta a tiempo y ahora estoy con ambos grupos, ya que entre ellos no es que se lleven muy bien, repito, todo no puede ser.
Agosto ya ha pasado y nos encontramos en septiembre, y ahora es cuando os cuento el gran miedo que tengo ahora mismo...
Tengo miedo a que cada uno se vaya por su lado y todo vuelva a ser como antes, yo por una lado y ellos por otro, tengo miedo a que ya nada sea lo mismo, y que dentro de unos meses esto sólo sea un vano recuerdo de este maravilloso verano que nunca olvidaremos... pero cómo lo hago si no puedo estar más de tres días sin verlos...¿Qué hago?
¿Hablar con ellos? Ya lo he hecho, y me han dicho que no piense esas tonterías, que eso no ocurrirá, pero... ¿cómo evitarlo si cada uno tiene sus propios amigos por cada lado?.
En junio mientras que todo el mundo estaba contento porque quedaban ya pocas clases, a mi no me gustaba tanto la idea, porque había un chico que me gustaba, y el verano significaba dejar de verlo. Unos días después, lo inevitable sucedió, él se fue para su casa y yo para la mía. Los primeros días solía visitar su perfil.... no sé... unas quinientas veces al día, y a la vez que pasaba el tiempo, también mi ilusión por él. Y ahora mismo, os digo que ya no me interesa, pero nada de nada.
Julio, mi querido julio, sin duda mi mejor mes, ya que el destino me puso en mi camino a dos maravillosos chicos que hoy en día los podría considerar como mi grandes amigos, ya que los tengo para todo.
A partir de ese primera vez de quedar juntos en el típico parque del pueblo, quedamos todos los días, nos lo contamos todo, me ayudan con mis problemas, me dan seguridad, ... En resumen, me encanta estar con ellos. Pero todo en esta vida no puede ser, mientras que me acercaba a ellos, me alejaba un poco de mis amigos y amigas de toda la vida, menos mal que me di cuenta a tiempo y ahora estoy con ambos grupos, ya que entre ellos no es que se lleven muy bien, repito, todo no puede ser.
Agosto ya ha pasado y nos encontramos en septiembre, y ahora es cuando os cuento el gran miedo que tengo ahora mismo...
Tengo miedo a que cada uno se vaya por su lado y todo vuelva a ser como antes, yo por una lado y ellos por otro, tengo miedo a que ya nada sea lo mismo, y que dentro de unos meses esto sólo sea un vano recuerdo de este maravilloso verano que nunca olvidaremos... pero cómo lo hago si no puedo estar más de tres días sin verlos...¿Qué hago?
¿Hablar con ellos? Ya lo he hecho, y me han dicho que no piense esas tonterías, que eso no ocurrirá, pero... ¿cómo evitarlo si cada uno tiene sus propios amigos por cada lado?.
martes, 4 de septiembre de 2012
Todavía me duele :(
Nunca imagine que una persona tan importante para mí podría aprovecharse tanto de la confianza que le tenía... Cómo imaginarme que en el momento en el que tome la decisión final de enseñarle una cosa, sería capaz de tanto... ¡Aún me resulta imposible de creerlo, ha sido apenas hace unos minutos y siento que me han clavado un puñal! Es como si mi mundo se hubiera visto invadido por millones de kilogramos de tristeza, y eso que no es una cosa la cual pueda medirse o contarse, pero el dolor tan profundo que siento sé que no se va a ir tan fácilmente, porque nunca podré olvidar el dolor que me has hecho sentir. Pero también, tengo que darte las gracias por una cosa, gracias por mostrarme como eras en realidad...Podremos vivir en la misma casa y en la misma habitación que lo único que saldrá de mi boca hacía ti, es ¡VETE, POR FAVOR!
El tiempo lo dirá todo :)
Sentirte inútil ante un hecho que llevas esperando días, semanas e incluso meses, no saber que aconsejarle a esa persona que al fin te ha revelado su triste realidad, ¿cómo decirle que lo mejor sería olvidarse de todo; aunque eso signifique alejarse de lo que le hace feliz en ese momento?
Te mira con esos ojos brillantes que nunca antes habías tenido la suerte de observar, con ese dolor tan profundo, con ese miedo a que alguien se entere de la verdad, y con un abrazo que te dice, ayúdame, confío en ti.
Querer ayudar a esa persona que está sufriendo por amor, pero no saber cómo hacerlo...
Olvidarse, en este caso, le es imposible, porque cómo olvidar a una persona con la cual hablas las veinticuatro horas del día y a la cual extrañas cada vez que no está, ¡¿cómo?! Y ser incapaz de declararte a esa persona por miedo a que algo cambie entre ellos...
Sólo te queda una opción, esperar, el tiempo lo dirá todo.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)